Malnutrición infantil en España

Malnutrición infantil en España

Malnutrición infantil en España

En España, los cambios que acompañan a la crisis económica incluyen la reducción en las posibilidades de alimentación y de seguir una dieta saludable, lo que ha traído  consecuencias, como algunos cambios en la manera de comer o la malnutrición infantil en España.

Malnutrición infantil en España: problema a solucionar

La malnutrición, que a diferente de la desnutrición incluye tanto la falta como el exceso de alimentos, no se ha hecho esperar, ya sea por consumo excesivo de grasas, azúcares, proteínas o por la falta de alimentos, vitaminas y minerales esenciales.

El término malnutrición significa mala nutrición y sus causas pueden ser: comer poco, comer demasiado, mala combinación de alimentos, comer alimentos con poco valor nutricional o consumir alimentos contaminados.

Según estudios realizados en España, el 26,2% de niños tiene sobrepeso y el 18,3% tiene obesidad, todo ello como consecuencias de una malnutrición por exceso que ha sido motivada por una mala elección de los alimentos: comidas bajas en vitaminas y altas en azúcares, alimentos ricos en harinas refinadas, bajo consumo de frutas, vegetales y verduras frescas.

Alarma para la población española

No obstante, lo peor de todo es que la malnutrición por carencia es una señal de alarma para la población española. Unicef España, en un informe reciente, nos habla del impacto que la crisis económica ha tenido sobre la infancia. El desempleo, los bajos salarios, y el aumento en los impuestos han incrementado la pobreza e impactado en la situación familiar. El 25% de los niños españoles, menores de 16 años, sufre malnutrición por carencia.

La crisis económica, sumada a decisiones políticas de reducción del gasto público, afecta a los hogares con menos ingresos y contribuye a reducir las posibilidades de adquirir carne, pescado, frutas y vegetales para la alimentación de la familia y de los más pequeños. Se trata de una situación que se acrecienta en familias desempleadas o con situación económica crítica que no pueden ofrecer una dieta equilibrada a sus hijos.

Las familias que se encuentran afectadas por la crisis tienen que privarse de lo más básico, como alimentarse. En este proceso, los más afectados son, principalmente, los más pequeños, quienes no cuentan con posibilidades para defender sus derechos.

La malnutrición afecta principalmente a los sectores más desfavorecidos de la población

Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), el principal problema no es la falta de alimentos, el principal problema es que los alimentos no llegan a la población que sufre de pobreza y que necesita alimentarse y alimentar a sus hijos.

La erradicación de la malnutrición es un paso importante para el desarrollo sostenible y se puede lograr dando un lugar privilegiado a la nutrición entre los planes gubernamentales.

Es importante que se aumenten los esfuerzos en cuanto a nutrición, promoviendo acciones como el paquete básico nutricional, presentar medidas que contribuyan a mejorar la calidad alimentaria en la población española, con un enfoque global que incluya y combine medidas sobre la combinación adecuada de alimentos, agua e higiene. Todo ello debería hacerse con el objetivo de reducir la malnutrición, que afecta, principalmente, a la población infantil, su crecimiento, su salud, y su desarrollo personal, trayendo consecuencias para el resto de sus vidas.

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